jueves, 3 de enero de 2013

El que aprende de la historia está condenado a repetirla

"El que aprende de la historia está condenado a repetirla."*


Me resulta imposible negar que el ser humano es un juicioso aprendiz de la historia de la humanidad. A lo largo de los siglos no hemos aprendido casi nada sobre pacifismo, prosperidad o del lenguaje de las ballenas; pero hemos aprendido a imitar nuestro pasado. En el colegio me enseñaron a repetir de memoria las tablas de multiplicar, la tabla periódica y la correcta conjugación del verbo To Be. Otros hombres, sin embargo, han sido más osados al intentar repetir invasiones, saqueos y destrucciones a gran nivel. No es raro entonces que la historia contemporánea este llena de Alejandros Magnos, Gengis Kans, Napoleones, Julio Césars o Atilas graduados en las mejores universidades del globo (¿Enseñarán lo mismo en todas ellas, de China a Harvard y de Oxford a Kuala Lumpur?)

Entonces se me ocurre una idea tan absurda como seguramente ineficaz: que tal si borramos la historia y comenzamos a enseñar una nueva llena de Budas, flores y Cantinflas. A lo mejor al borrar los malos ejemplos y al sembrar otros buenos, no estaríamos "condenados" a repetir la historia sino que nos sentiríamos  "afortunados" de repetirla. Pero me invade la angustia del componente genético. Quizá sea necesario transformar la historia junto con nuestros genes; algo complicado, teniendo en cuenta  que quienes logren modificarlos podrían ser excelentes aprendices de historia.

*Frase orginal:
 "Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo." George Santayana

1 comentario:

  1. ¡Que gran blog! enhorabuena me encantó... voy a leerme todas las historias una a una.

    De momento...creo que sería una excelente idea brrar la historia y eseñar una llena de flores!
    Genial.

    Un saludo de http://casildacasi.blogspot.com.es/

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